1 Adán y Eva · Capítulo 61
- 1Entonces tomó a Adán y Eva de la mano, y comenzó a sacarlos de la cueva.
- 2Mas cuando hubieron salido un poco de ella, conoció Dios que Satanás los había vencido y los había sacado antes de cumplirse los cuarenta días, para llevarlos a algún lugar distante y destruirlos.
- 3Vino entonces de nuevo la Palabra del Señor Dios y maldijo a Satanás, y echólo lejos de ellos.
- 4Y comenzó Dios a hablar a Adán y Eva, diciéndoles: ¿Qué os hizo salir de la cueva a este lugar?
- 5Dijo entonces Adán a Dios: ¿Criaste por ventura a algún hombre antes de nosotros? Porque estando nosotros en la cueva, repentinamente vino a nosotros un anciano afable, que nos dijo: Yo soy mensajero de Dios para vosotros, para restituiros a algún lugar de reposo.
- 6Y creímos, ¡oh Dios!, que era mensajero tuyo; y salimos con él, no sabiendo a dónde habíamos de ir con él.
- 7Dijo entonces Dios a Adán: Mirad, ése es el padre de las artes malas, el que os sacó a ti y a Eva del Huerto de las Delicias. Y ahora en verdad, viendo que tú y Eva os habíais unido en ayuno y oración, y que no salíais de la cueva antes del fin de los cuarenta días, quiso tornar vano vuestro propósito y quebrar vuestro mutuo concierto; cortar de vosotros toda esperanza, y conduciros a algún lugar donde pudiese destruiros.
- 8Porque nada os podía hacer a no ser que se mostrase a semejanza vuestra.
- 9Por tanto vino a vosotros con un rostro semejante al vuestro, y comenzó a daros señales como si fuesen todas verdaderas.
- 10Mas por cuanto soy misericordioso y os soy propicio, no le permití que os destruyese; antes bien, lo eché lejos de vosotros.
- 11Ahora pues, ¡oh Adán!, toma a Eva y vuélvete a tu cueva, y permanece en ella hasta la mañana siguiente al día cuadragésimo. Y cuando salieres, ve hacia la puerta oriental del huerto.
- 12Adoraron entonces Adán y Eva a Dios, y le alabaron y bendijeron por la liberación que les había venido de parte de Él. Y volviéronse hacia la cueva. Esto acaeció a la caída de la tarde del día trigésimo nono.
- 13Pusiéronse luego Adán y Eva de pie y, con ardiente afecto, rogaron a Dios que les diese fortaleza; porque se habían debilitado por causa del hambre, de la sed y de la oración. Mas velaron toda aquella noche orando hasta la mañana.
- 14Dijo entonces Adán a Eva: Levántate, vamos hacia la puerta oriental del huerto, como Dios nos mandó.
- 15Y rezaron sus oraciones como solían hacer cada día; y salieron de la cueva para acercarse a la puerta oriental del huerto.
- 16Entonces Adán y Eva se pusieron de pie y oraron, y rogaron a Dios que los fortaleciese y les enviase algo con que aplacar su hambre.
- 17Pero acabadas sus oraciones, estaban tan débiles que no se podían mover.
- 18Vino entonces de nuevo la Palabra de Dios, y díjoles: ¡Oh Adán! levántate, ve y trae aquí los dos higos.
- 19Levantáronse luego Adán y Eva, y anduvieron hasta llegar cerca de la cueva.