LUX VERITAS

Escrituras y Manuscritos

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1 Adán y Eva · Capítulo 56

  1. 1Entonces vino la Palabra de Dios a Adán, y le dijo:
  2. 2¡Oh Adán! mira aquel huerto de delicias y esta tierra de afanes, y contempla cómo el huerto está lleno de ángeles, mas mírate a ti solo en esta tierra con Satanás a quien obedeciste.
  3. 3Con todo, si te hubieses sometido y me hubieses sido obediente, y hubieses guardado mi Palabra, estarías con mis ángeles en mi huerto.
  4. 4Mas cuando transgrediste y obedeciste a Satanás, viniste a ser su huésped entre sus ángeles, que están llenos de maldad; y viniste a parar a esta tierra, que te produce espinos y abrojos.
  5. 5¡Oh Adán! pide a aquel que te engañó que te dé la naturaleza divina que te prometió, o que te haga un huerto como el que yo te había hecho; o que te llene de aquella misma naturaleza luminosa de que yo te había colmado.
  6. 6Pídele que te haga un cuerpo como el que yo te formé, o que te dé un día de reposo como el que yo te di; o que críe dentro de ti un alma racional, como la que yo crié para ti; o que te saque de aquí para alguna otra tierra distinta de esta que te he dado. Mas, ¡oh Adán!, él no cumplirá ni una sola de las cosas que te prometió.
  7. 7Reconoce, pues, mi bondad para contigo y mi misericordia sobre ti, hechura mía; que no me he vengado de ti por tu transgresión contra mí, sino que en mi piedad hacia ti te he prometido que al cabo de los grandes cinco días y medio vendré y te salvaré.
  8. 8Dijo además Dios a Adán y Eva: Levantaos, descended de aquí, antes que el querubín con la espada de fuego en su mano os destruya.
  9. 9Mas el corazón de Adán se consoló con las palabras que Dios le habló, y adoró delante de Él.
  10. 10Y mandó Dios a sus ángeles que escoltasen a Adán y Eva a la cueva con alegría, en lugar del temor que sobre ellos había venido.
  11. 11Entonces los ángeles tomaron a Adán y Eva, y los bajaron del monte contiguo al huerto, con cánticos y salmos, hasta llegar a la cueva. Allí los ángeles comenzaron a consolarlos y confortarlos, y luego partieron hacia el cielo, a su Creador, que los había enviado.
  12. 12Mas después que los ángeles se apartaron de Adán y Eva, vino Satanás con rostro avergonzado, y se paró a la entrada de la cueva en que estaban Adán y Eva. Llamó luego a Adán, y dijo: ¡Oh Adán! ven, déjame hablar contigo.
  13. 13Salió entonces Adán de la cueva, pensando que fuese uno de los ángeles de Dios que venía a darle algún buen consejo.