1 Adán y Eva · Capítulo 36
- 1Mandó entonces Dios al querubín, que guardaba la puerta del jardín con una espada de fuego en su mano, que tomase del fruto de la higuera y lo diese a Adán.
- 2El querubín obedeció al mandato del Señor Dios, y entró en el jardín y trajo dos higos en dos ramas, cada higo colgando de su hoja; eran de dos de los árboles entre los cuales Adán y Eva se escondieron cuando Dios andaba por el jardín, y la Palabra de Dios vino a Adán y a Eva y les dijo: Adán, Adán, ¿dónde estás?
- 3Y respondió Adán: Oh Dios, heme aquí. Cuando oí Tu sonido y Tu voz, me escondí, porque estoy desnudo.
- 4Tomó entonces el querubín dos higos y los llevó a Adán y a Eva. Mas arrojóselos desde lejos; porque no podían acercarse al querubín a causa de la carne de ellos, que no podía arrimarse al fuego.
- 5Al principio, los ángeles temblaban ante la presencia de Adán y le temían. Mas ahora Adán temblaba delante de los ángeles y les temía.
- 6Acercóse entonces Adán y tomó un higo, y Eva también vino a su vez y tomó el otro.
- 7Y alzándolos en sus manos, los miraron, y conocieron que eran de los árboles entre los cuales se habían escondido.