1 Adán y Eva · Capítulo 16
- 1Después de esto, perseveraron Adán y Eva en pie en la cueva, orando y llorando, hasta que la mañana les clareó.
- 2Y cuando vieron que la luz les había retornado, refrenaron su temor y esforzaron sus corazones.
- 3Comenzó entonces Adán a salir de la cueva. Y cuando llegó a la entrada de ella, y se detuvo y volvió su rostro hacia el oriente, y vio nacer el sol en ardientes rayos, y sintió el calor de ellos sobre su cuerpo, temióle, y pensó en su corazón que aquella llama salía para atormentarlo.
- 4Lloró entonces y golpeó su pecho, y cayó en tierra sobre su rostro e hizo su petición, diciendo:—
- 5"Oh Señor, no me atormentes, ni me consumas, ni quites mi vida de sobre la tierra."
- 6Porque pensaba que el sol fuese Dios.
- 7Por cuanto mientras estuvo en el huerto y oía la voz de Dios y el estrépito que hacía en el huerto, y Le temía, jamás vio Adán la luz resplandeciente del sol, ni el calor encendido tocó su cuerpo.
- 8Por tanto temió al sol cuando los rayos abrasadores le alcanzaron. Pensaba que Dios se proponía atormentarlo con él por todos los días que le había señalado.
- 9Pues también decía Adán en sus pensamientos: ya que Dios no nos atormentó con las tinieblas, he aquí que ha hecho salir este sol para afligirnos con calor ardiente.
- 10Empero mientras así pensaba en su corazón, vino a él la Palabra de Dios y le dijo:—
- 11"Oh Adán, levántate sobre tus pies. Este sol no es Dios; sino que fue creado para alumbrar de día, de lo cual te hablé en la cueva diciendo: 'que el alba vendría, y habría luz de día.'
- 12Mas Yo soy Dios, que te consolé en la noche."
- 13Y cesó Dios de hablar con Adán.