3 Macabeos · Capítulo 4
- 1Por dondequiera que pasase este decreto, era organizado por los paganos un banquete público con gritos de júbilo y alegría.
- 2Así quedaba evidente el odio por ellos alimentado desde hacía mucho tiempo.
- 3Los judíos, empero, no cesaban de lamentarse y llorar.
- 4De todas partes subían gemidos ardientes, pues sus corazones estaban en llamas por la inesperada destrucción repentinamente pronunciada.
- 5¿Qué región, qué ciudad, qué lugar habitable no se llenó de llanto y gemidos por su causa?
- 6Tan cruelmente eran ellos enviados por los gobernantes de las ciudades.
- 7Algunos de los enemigos, al verlos, se compadecían de su suerte indigna.
- 8Viejos cargados de años, con los pies vacilantes por la edad, eran forzados a correr.
- 9Jóvenes recién casadas, que cambiaron las nupcias por el luto, cubiertas de polvo perfumado.
- 10Eran conducidas sin velo, y en vez de cánticos nupciales, entonaban lamentaciones.
- 11Arrastradas como si fuesen animales, tiradas por cuerdas, expuestas al público.
- 12Los recién nacidos eran arrojados por la borda por los soldados.
- 13Encadenados como animales salvajes, eran transportados en las bodegas de los barcos.
- 14Algunos tenían sus cuellos aprisionados en cepos de madera.
- 15Los pies eran atados con cadenas inquebrantables.
- 16Además, quedaban en la oscuridad completa durante toda la travesía.
- 17Eran mantenidos como traidores durante todo el transporte.