2 Baruc · Capítulo 14
- 11. Y respondí y dije: '¡He aquí! Tú me has mostrado el orden de los tiempos y lo que acontecerá después de estas cosas, y me dijiste que la retribución de que hablaste será ventajosa para las naciones.
- 22. Y ahora sé que los que pecaron son muchos, y han vivido en prosperidad, y partieron del mundo, pero que pocas naciones quedarán en aquellos tiempos, a quienes serán dichas aquellas palabras que Tú hablaste.
- 33. Porque ¿qué provecho hay en esto, o qué mal peor que el que hemos visto acontecernos debemos esperar ver?
- 44. Mas de nuevo hablaré en Tu presencia:
- 55. ¿De qué aprovecharon aquellos que tuvieron conocimiento delante de Ti, y no anduvieron en vanidad como el resto de las naciones, y no dijeron a los muertos: "Dadnos vida", sino que siempre Te temieron y no abandonaron Tus caminos?
- 66. Y ¡he aquí!, ellos fueron llevados, y ni a causa de ellos tuviste misericordia de Sion.
- 77. Y si otros hicieron lo malo, era debido a Sion que por causa de las obras de aquellos que obraron bien ella debió haber sido perdonada, y no ser oprimida a causa de las obras de aquellos que obraron injusticia.
- 88. Pero ¿quién, oh Señor, mi Señor, comprenderá Tu juicio? ¿O quién escudriñará la profundidad de Tu camino? ¿O quién meditará sobre la gravedad de Tu senda?
- 99. ¿O quién será capaz de concebir Tu consejo incomprensible? ¿O quién de los nacidos ha hallado jamás el principio o el fin de Tu sabiduría?
- 1010. Porque todos nosotros fuimos hechos como un aliento.
- 1111. Pues así como el hálito sube del corazón y al no volver se extingue, así acontece con la naturaleza de los hombres, que no parten conforme a su propia voluntad y no saben lo que les acontecerá al final.
- 1212. Porque los justos esperan justamente el fin, y sin temor parten de esta morada, porque tienen contigo un caudal de buenas obras preservado en tesoros.
- 1313. Por esta razón también ellos dejan este mundo sin temor, y confiados y con gozo esperan recibir el mundo que Tú les has prometido.
- 1414. Mas ¡ay de nosotros!, que ahora también somos ultrajados vergonzosamente, y en aquel tiempo no esperamos sino aflicción.
- 1515. Mas Tú sabes con precisión lo que has hecho en favor de Tus siervos; pues no somos capaces de comprender por medio de ninguna cosa buena que Tú eres nuestro Creador.
- 1616. Pero nuevamente hablaré en Tu presencia, oh Señor, mi Señor.
- 1717. Cuando en la antigüedad no existía el mundo con sus habitantes, Tú lo ideaste y hablaste con una palabra, e inmediatamente las obras de la creación se presentaron ante Ti.
- 1818. Y dijiste que harías para Tu mundo al hombre como mayordomo de Tus obras, para que se supiese que él no fue hecho de ningún modo a causa del mundo, sino el mundo a causa de él.
- 1919. Y ahora veo que en cuanto al mundo que fue hecho por nuestra causa, ¡he aquí!, él permanece, pero nosotros, por causa de quienes fue hecho, partimos.'