1 Enoc · Capítulo 23
- 11. De allí fui a otro lugar, al occidente de los confines de la tierra.
- 22. Y vi un fuego ardiente que corría sin descanso, y no se detenía en su curso, ni de día ni de noche, sino que corría regularmente.
- 33. Y pregunté, diciendo: ¿Qué es esto que no descansa?
- 44. Entonces Raguel, uno de los santos ángeles que estaba conmigo, me respondió y me dijo: Este curso de fuego que has visto es el fuego del occidente, que persigue a todas las lumbreras del cielo.