1 Clemente · Capítulo 50
- 1Veis, amados, cuán grande y maravilloso es el amor, y su perfección no puede ser descrita.
- 2¿Quién es digno de ser hallado en él, sino aquellos a quienes Dios juzgare dignos?
- 3Oremos, por tanto, y pidamos de su misericordia, que seamos hallados en el amor, sin facciones humanas, irreprensibles.
- 4Todas las generaciones desde Adán hasta este día han pasado; mas los que fueron perfeccionados en el amor por la gracia de Dios tienen un lugar entre los piadosos, los cuales serán manifestados en la visitación del reino de Cristo.