Vidas de los Profetas · Capítulo 11
- 11. Jonás.
- 22. Este era de la comarca de Quiriat-maón, cerca de la ciudad gentil de Azoto, junto a la ribera del mar.
- 33. Después de haber sido arrojado a tierra firme por el gran pez y de haber cumplido su camino hacia Nínive, a su regreso no moró en su tierra natal, sino que tomó consigo a su madre y se estableció en Tiro, comarca de gentes extranjeras.
- 44. Pues decía: «De esta manera quitaré de mí el oprobio, habiendo profetizado falsamente contra la gran ciudad de Nínive».
- 55. Elías en aquellos días reprendía a la casa de Acab y, tras suscitar hambre sobre la tierra, huyó. Y llegando a los términos de Tiro halló a la viuda y a su hijo, pues él mismo no podía albergarse con gente incircuncisa.
- 66. Y trajo bendición sobre ella; y habiendo fallecido su hijo, Dios lo resucitó de los muertos por ministerio de Elías, porque deseaba mostrarle que no es posible huir de la presencia de Dios.
- 77. Pasada la carestía de pan, Jonás marchó a la tierra de Judea. En el camino feneció su madre, y la sepultó junto a la encina de Débora.
- 88. Luego de esto, habiéndose radicado en la tierra de Seir, murió allí y fue enterrado en el sepulcro del cenezeo, el primero que fue constituido juez en los días en que no había rey.
- 99. Y dio una señal a Jerusalén y a toda la tierra: Cuando vieren una piedra clamar con fuerte clamor, el fin estará cerca; y cuando contemplaren a todos los gentiles congregados en Jerusalén, la ciudad será destruida hasta los cimientos.