Prescripción contra los herejes · Capítulo 34
- 1PRUEBAS. ESTE ES EL ÚNICO MÉTODO PARA RESOLVER SUS CUESTIONES. LOS CATÓLICOS RECURREN
- 2SIEMPRE A PRUEBAS RASTREABLES HASTA LAS FUENTES APOSTÓLICAS.
- 3Desafiadas y refutadas por nosotros según estas definiciones, que todas las herejías se atrevan a presentar contra nuestra doctrina reglas semejantes, sean posteriores a los apóstoles o contemporáneas, con tal de que difieran de ellos y hayan sido previamente condenadas por ellos mediante una censura general o particular. Pues, si niegan la verdad de nuestra doctrina, deben probar que también ella es herejía, refutable por la misma regla que las refuta; y al mismo tiempo mostrarnos dónde buscar la verdad, que evidentemente ya no se encuentra entre ellas. Nuestra doctrina no es posterior a ninguna otra; al contrario, precede a todas, y este hecho da testimonio de la verdad, que en todas partes ocupa el primer lugar.
- 4Los apóstoles, además, en ninguna parte la condenan; más bien la defienden, lo que demuestra que procede de ellos. Pues la doctrina que se abstienen de condenar, después de condenar toda opinión extraña, muestran que es la suya propia, y por ese motivo también la defienden.