LUX VERITAS

Escrituras y Manuscritos

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Prescripción contra los herejes · Capítulo 24

  1. 1TODA LA DOCTRINA A TIMOTEO.
  2. 2Aquí se manifiesta, como dijimos, la misma insensatez: admiten que los apóstoles nada ignoraban y no predicaban doctrinas contradictorias, pero insisten al mismo tiempo en que no revelaron todo a todos, pues proclamaron ciertas cosas abiertamente al
  3. 3mundo entero, mientras comunicaron otras en secreto a unos pocos. Se apoyan en estas palabras de Pablo a Timoteo: ‘Oh, Timoteo, guarda lo que se te ha confiado’; y también: ‘Conserva el buen depósito que se te entregó.’ ¿Qué depósito es ese? ¿Es tan secreto que deba suponerse una nueva doctrina? ¿O forma parte de aquel encargo del que dice: ‘Te confío este encargo, hijo Timoteo’; y de aquel precepto del que dice: ‘Te ordeno delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que dio buen testimonio ante Poncio Pilato, que guardes este mandamiento’? ¿Cuál es ese mandamiento y cuál ese encargo?
  4. 4Por el contexto anterior y posterior quedará claro que estas palabras no insinúan oscuramente alguna doctrina rebuscada y misteriosa, sino que advierten contra aceptar otra doctrina fuera de aquella que Timoteo había oído del propio Pablo, creo yo, públicamente: ‘ante muchos testigos’, como dice. Si se niegan a admitir que esos ‘muchos testigos’ sean la Iglesia, eso nada cambia, pues no podría ser secreto lo presentado ‘ante muchos testigos’. Tampoco su deseo de que él ‘confiara estas cosas a hombres fieles, capaces de enseñar también a otros’ debe tomarse como prueba de un evangelio oculto. Pues al decir ‘estas cosas’ se refiere a aquello sobre lo que entonces escribía.
  5. 5Si se tratara de asuntos ocultos, los habría llamado ‘aquellas cosas’, por estar ausentes, y no ‘estas cosas’, al dirigirse a alguien que las conocía junto con él.