Pistis Sofía · Capítulo 83
Aconteció entonces que, cuando Jesús hubo acabado de hablar estas palabras a sus discípulos, María se adelantó, cayó a sus pies, los besó y dijo: Señor mío, sopórtame si te pregunto, y no te enojes conmigo si te importuno muchas veces.
2El Salvador respondió con gran compasión y dijo a María: Pregunta lo que desees preguntar y te lo revelaré abiertamente.
3María respondió y dijo: Señor mío y Salvador mío, ¿de qué manera son los veinticuatro invisibles y de qué forma, o más bien de qué naturaleza son, o de qué naturaleza es su luz?
4Y Jesús respondió y dijo a María: ¿Qué hay en este mundo comparable a ellos, o qué región de este mundo se les asemeja? Ahora, pues, ¿a qué los compararé o qué diré acerca de ellos? Porque nada hay en este mundo con lo cual pueda compararlos, ni una sola forma a la cual pueda asemejarlos.
5En verdad, nada hay en este mundo de la naturaleza del cielo. Pero, amén, os digo: Cada uno de los invisibles es nueve veces mayor que el cielo y la esfera que está por encima de él y los doce eones juntos, como ya os dije en otra ocasión.
6Y no hay luz en este mundo superior a la del sol. Amén, amén, os digo: Los veinticuatro invisibles resplandecen diez mil veces más que la luz del sol de este mundo, como os dije antes; pero la luz del sol en su verdadera forma, que está en la región de la Virgen de Luz, resplandece diez mil veces más que los veinticuatro invisibles.
Palabras de este capítulo
Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.
Texto en inglés: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead, 1921 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead (1921) · dominio público