El Pastor de Hermas · Capítulo 104
- 1Me llevó a la cumbre de un monte y me mostró la ciudad de Jerusalén que descendía del cielo.
- 2La ciudad resplandecía con la gloria de Dios, y sus puertas eran de perlas y sus calles de oro puro.
- 3Ninguna luz de sol ni de luna era necesaria allí, pues el Señor Dios era su luz.