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Oración de Azarías · Capítulo 1

  1. 11. Y andaban ellos en medio del fuego, alabando a Dios y bendiciendo al Señor.
  2. 22. Entonces Azarías se puso en pie y oró de esta manera; y abriendo su boca en medio del fuego dijo:
  3. 33. Bendito eres tú, oh Señor Dios de nuestros padres; digno de ser alabado y glorificado sea tu nombre para siempre:
  4. 44. Porque eres justo en todas las cosas que has hecho con nosotros; sí, todas tus obras son verdaderas, rectos tus caminos y justos todos tus juicios.
  5. 55. En todas las cosas que has traído sobre nosotros y sobre la ciudad santa de nuestros padres, Jerusalén, has ejecutado juicios verdaderos: porque conforme a la verdad y al juicio trajiste todas estas calamidades sobre nosotros por causa de nuestros pecados.
  6. 66. Porque pecamos e hicimos iniquidad, apartándonos de ti.
  7. 77. En todo traspasamos y no obedecimos tus mandamientos, ni los guardamos, ni hicimos como nos mandaste para que tuviésemos bien.
  8. 88. Por tanto, todo lo que has traído sobre nosotros y cuanto nos has hecho, con verdadero juicio lo has ejecutado.
  9. 99. Y nos entregaste en manos de enemigos inicuos, odiosos apóstatas de Dios, y de un rey injusto y el más malvado de toda la tierra.
  10. 1010. Y ahora no podemos abrir la boca; hemos venido a ser oprobio y afrenta para tus siervos, y para los que te adoran.
  11. 1111. No nos desampares, empero, del todo, por amor de tu nombre, ni anules tu pacto.
  12. 1212. Y no apartes de nosotros tu misericordia, por amor de tu amado Abraham, por amor de tu siervo Isaac, y por amor de tu santo Israel;
  13. 1313. A los cuales hablaste prometiéndoles que multiplicarías su simiente como las estrellas del cielo y como la arena que está en la orilla del mar.
  14. 1414. Porque nosotros, oh Señor, hemos sido empequeñecidos más que todas las naciones, y somos hoy humillados en toda la tierra a causa de nuestros pecados.
  15. 1515. Ni hay en este tiempo príncipe, ni profeta, ni caudillo, ni holocausto, ni sacrificio, ni oblación, ni incienso, ni lugar donde ofrecer delante de ti para alcanzar misericordia.
  16. 1616. Mas con corazón contrito y espíritu humillado seamos aceptos.
  17. 1717. Como en holocaustos de carneros y toros, y como en millares de gruesos corderos: así sea hoy nuestro sacrificio delante de ti, y concede que te sigamos con fidelidad; porque no serán avergonzados los que en ti confían.
  18. 1818. Y ahora te seguimos de todo corazón, te tememos y buscamos tu rostro.
  19. 1919. No nos confundas, mas haz con nosotros conforme a tu benignidad y conforme a la multitud de tus misericordias.
  20. 2020. Líbranos también según tus maravillas, y da gloria a tu nombre, oh Señor; y sean avergonzados todos los que hacen mal a tus siervos;
  21. 2121. Y queden confundidos en todo su poderío y fortaleza, y sea deshecha su fuerza;
  22. 2222. Y conozcan que tú eres Dios, el único Dios, y glorioso sobre todo el orbe.
  23. 2323. Y los servidores del rey, que los habían echado dentro, no cesaban de encender el horno con resina, pez, estopa y sarmientos;
  24. 2424. De suerte que la llama subía cuarenta y nueve codos sobre el horno.
  25. 2525. Y se derramó y abrasó a los caldeos que halló junto al horno.
  26. 2626. Mas el ángel del Señor descendió al horno juntamente con Azarías y sus compañeros, y sacudió la llama de fuego fuera del horno;
  27. 2727. E hizo el medio del horno como si un viento fresco y húmedo soplase en él, de modo que el fuego en nada los tocó, ni los dañó ni los molestó.
  28. 2828. Entonces los tres a una voz alababan, glorificaban y bendecían a Dios en el horno, diciendo:
  29. 2929. Bendito eres tú, Señor Dios de nuestros padres: y digno de ser alabado y ensalzado sobre todas las cosas para siempre.
  30. 3030. Y bendito sea el glorioso y santo nombre tuyo: y digno de ser alabado y ensalzado sobre todas las cosas para siempre.
  31. 3131. Bendito eres tú en el templo de tu santa gloria: y digno de ser alabado y glorificado sobre todas las cosas para siempre.
  32. 3232. Bienaventurado eres tú que contemplas los abismos y te sientas sobre querubines: y digno de ser alabado y ensalzado sobre todas las cosas para siempre.
  33. 3333. Bendito eres tú en el trono glorioso de tu reino: y digno de ser alabado y glorificado sobre todas las cosas para siempre.
  34. 3434. Bendito eres tú en el firmamento del cielo: y sobre todas las cosas digno de alabanza y gloria para siempre.
  35. 3535. Obras todas del Señor, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  36. 3636. Cielos, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  37. 3737. Ángeles del Señor, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  38. 3838. Aguas todas que estáis sobre los cielos, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  39. 3939. Potestades todas del Señor, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  40. 4040. Sol y luna, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  41. 4141. Estrellas del cielo, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  42. 4242. Toda lluvia y rocío, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  43. 4343. Vientos todos, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  44. 4444. Fuego y calor, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  45. 4545. Frío y calor, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  46. 4646. Rocíos y escarchas, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  47. 4747. Noches y días, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  48. 4848. Luz y tinieblas, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  49. 4949. Hielos y fríos, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  50. 5050. Heladas y nieves, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  51. 5151. Relámpagos y nubes, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  52. 5252. Bendiga la tierra al Señor: alábele y ensálcele sobre todas las cosas para siempre.
  53. 5353. Montes y collados, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  54. 5454. Plantas todas que brotáis en la tierra, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  55. 5555. Fuentes, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  56. 5656. Mares y ríos, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  57. 5757. Cetáceos y cuanto se mueve en las aguas, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  58. 5858. Aves todas del cielo, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  59. 5959. Bestias y ganados todos, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  60. 6060. Hijos de los hombres, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  61. 6161. Bendiga Israel al Señor: alábele y ensálcele sobre todas las cosas para siempre.
  62. 6262. Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  63. 6363. Siervos del Señor, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  64. 6464. Espíritus y almas de los justos, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  65. 6565. Santos y humildes de corazón, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre.
  66. 6666. Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor: alabadle y ensalzadle sobre todas las cosas para siempre: porque Él nos ha librado del sepulcro, nos salvó de la mano de la muerte, y nos sacó de en medio del horno de fuego ardiente, librándonos del medio de las llamas.
  67. 6767. Dad gracias al Señor, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
  68. 6868. Todos los que adoráis al Señor, bendecid al Dios de los dioses, alabadle y dadle gracias: porque para siempre es su misericordia.