Jubileos · Capítulo 36
- 1Y en el sexto año de esta semana llamó Isaac a sus dos hijos, Esaú y Jacob, y vinieron a su presencia; y díjoles: «Hijos míos, yo voy por el camino de mis padres, a la morada eterna donde reposan mis mayores.
- 2Enterradme pues junto a Abraham mi padre en la doble cueva que está en el campo de Efrón el heteo, la cual compró Abraham por posesión de sepultura; en el sepulcro que yo cavé para mí, allí me enterraréis.
- 3Y esto os encargo, hijos míos: que obréis justicia y rectitud sobre la tierra, para que traiga el Señor sobre vosotros todas las cosas que prometió cumplir a Abraham y a su descendencia.
- 4Y amaos mutuamente, hijos míos, amando cada cual a su hermano como el varón ama a su propia alma, buscando cada uno el provecho de su prójimo y procediendo en armonía sobre la tierra; ame pues cada uno a su hermano como a su propia vida.
- 5Y tocante a los ídolos vanos, os mando y requiero con encarecimiento que los rechacéis y los aborrezcáis sin prestarles apego alguno, pues están llenos de engaño para cuantos los adoran y para cuantos se postran ante ellos.
- 6Acordaos, hijos míos, del Señor Dios de Abraham vuestro padre, y de cómo yo también le adoré y le serví con justicia y regocijo de espíritu, a fin de que os multiplique y acreciente a vuestros descendientes cual las estrellas del cielo en multitud, afirmándoos sobre el suelo como planta de justicia que no será desarraigada jamás por todas las generaciones de los siglos.
- 7Y ahora os conjuraré con solemne juramento —pues no hay juramento mayor que este, por el Nombre glorioso, honorable, sublime, espléndido, admirable y todopoderoso que crió los cielos y la tierra y todas las cosas juntas— a que le temáis y le adoréis siempre.
- 8Y que cada uno ame a su hermano con leal afecto y justicia, sin desear mal alguno contra su prójimo de aquí en adelante y por todos los días de vuestra vida, para que seáis prosperados en todas vuestras empresas y no perezcáis.
- 9Y si alguno de vosotros maquinare mal contra su hermano, sepa de cierto que de hoy en adelante cualquiera que intentare maldad contra su prójimo caerá en su propia mano y será talado de la tierra de los vivientes, quedando su prole exterminada de debajo del firmamento.
- 10Y en el día de la angustia, de la maldición, del furor y de la ira con fuego de ardiente llama, al modo como abrasó a Sodoma del mismo modo consumirá su tierra, su ciudad y cuanto le pertenece; y será borrado del libro de la disciplina de los hijos de los hombres, sin quedar escrito en el libro de la vida sino en el destinado a la perdición, arrojado bajo perpetuo anatema; renovándose su sentencia en perpetuo rencor, execración, ira, tormentos, furor, azotes y plagas para siempre jamás.
- 11Esto os aseguro y protesto solemnemente, hijos míos, conforme a la sentencia rigurosa que caerá sobre el varón que intentare herir a su hermano».
- 12Y repartió entre entrambos todas sus posesiones en aquel mismo día, asignando la porción mayor a quien ostentaba la primogenitura, juntamente con la torre y cuanto en ella había, y cuanto poseyó Abraham en el Pozo del Juramento.
- 13Y dijo: «Esta porción eminente la otorgo al primogénito».
- 14Mas respondió Esaú: «Yo he vendido a Jacob y cedido mi primogenitura a Jacob; désele pues a él y no tengo yo palabra alguna que replicar, pues suya es de derecho».
- 15Y exclamó Isaac: «Repose bendición cumplida sobre vosotros, hijos míos, y sobre vuestra prole en este día; por cuanto me habéis otorgado consolación sin que se contriste mi corazón por causa del derecho de primogenitura, de que hubieseis de maquinar reyertas por ella.
- 16Bendiga el Señor Dios Altísimo al varón que obrare justicia, a él y a su simiente para siempre jamás».
- 17Y acabó de mandarles y de bendecirlos, y comieron y bebieron juntos en su presencia llenándose él de gozo viendo un mismo ánimo entre entrambos; despidiéronse luego de él reposando de las fatigas de aquel día y durmieron.
- 18Y durmió Isaac en su lecho en aquel día con grande sosiego; y durmió el sueño de la eternidad expirando a la edad de ciento ochenta años cumplidos, habiendo vivido veinticinco semanas de años y cinco años; y sepultáronlo sus dos hijos, Esaú y Jacob.
- 19Y marchó Esaú hacia la tierra de Edom, a la comarca montañosa de Seir, habitando allí.
- 20Y habitó Jacob en las montañas de Hebrón, en la torre de la tierra de las peregrinaciones de Abraham su padre, adorando al Señor con todo su corazón conforme a las ordenanzas sagradas con que Él dividió los tiempos de sus generaciones.
- 21Y falleció Lea su mujer en el cuarto año de la segunda semana del cuadragésimo quinto jubileo, sepultándola en la cueva doble junto a Rebeca su madre, a la izquierda del sepulcro de Sara la madre de su padre.
- 22Y acudieron todos sus hijos a guardar luto por Lea su mujer consolando a su padre, por cuanto lamentaba amargamente su partida.
- 23Porque la amaba con entrañable afecto tras la muerte de Raquel su hermana; por cuanto era mujer recta e íntegra en todos sus caminos honrando siempre a Jacob, sin que en todos los días que vivió a su lado oyese de su boca palabra desabrida, siendo afable, pacífica, recta y de honrosas costumbres.
- 24Y acordábase de cuantas obras buenas practicó en su vida llorándola desconsoladamente, pues la amaba de todo su corazón y con toda su alma.