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Jubileos · Capítulo 34

  1. 1Y en el sexto año de esta semana del cuadragésimo cuarto jubileo envió Jacob a sus hijos a apacentar sus rebaños con sus criados en los pastos de Siquem.
  2. 2Y conjuráronse los siete reyes de los amorreos para salir contra ellos y matarlos, ocultándose entre la arboleda para saquear sus ganados por presa.
  3. 3Mas Jacob, Leví, Judá y José hallábanse en casa con Isaac su padre, por cuanto estaban afligidos de espíritu sin poder desampararlo; y Benjamín por ser el menor moraba con su padre.
  4. 4Y vinieron los reyes de Tapuaj, de Aresa, de Seragán, de Silo, de Gaas, de Bet-horón y de Maasinakir con todos los moradores de las montañas y los que habitaban en los bosques de la tierra de Canaán.
  5. 5Y dieron aviso a Jacob diciendo: «He aquí los reyes amorreos han cercado a tus hijos y saqueado tus rebaños».
  6. 6Levantóse entonces de su casa él y sus tres hijos con todos los siervos de su padre y sus propios criados, marchando contra ellos con seis mil varones armados de espada.
  7. 7Y acometiólos en los pastos de Siquem persiguiendo a los que huían, pasándolos a filo de espada; y dio muerte a los reyes de Aresa, Tapuaj, Seragán, Silo, Maasinakir y Gaas, rescatando enteramente sus rebaños.
  8. 8Y prevaleció contra ellos imponiéndoles tributo solemne de cinco frutos de sus tierras, edificando luego a Robel y Timnat-seraj.
  9. 9Y retornó en paz concertando tregua con ellos, los cuales quedaron por siervos suyos hasta el día en que él y sus hijos descendieron a la tierra de Egipto.
  10. 10Y en el séptimo año de esta semana envió a José a informarse del bienestar de sus hermanos en la comarca de Siquem, hallándolos en la tierra de Dotán.
  11. 11Mas tratáronlo ellos con alevosía conspirando contra él para darle muerte; pero mudando de parecer vendiéronlo a unos mercaderes ismaelitas, los cuales lo llevaron a Egipto vendiéndolo a Potifar, eunuco del Faraón y principal cocinero, sacerdote de la ciudad de Heliópolis.
  12. 12Y degollaron los hijos de Jacob un cabrito tiñendo la túnica de José en la sangre, remitiéndola a Jacob su padre a los diez días del séptimo mes.
  13. 13Y pasó él toda aquella noche sumido en amargo llanto, pues recibiera la noticia a la caída de la tarde; y consumíase de calentura por el luto de su muerte diciendo: «¡Mala bestia devoró a José!» Y toda su casa guardó luto y llanto con él durante aquel día entero.
  14. 14Y levantáronse sus hijos y su hija para consolarle, mas rehusó ser consolado por la pérdida de su amado hijo.
  15. 15Y oyó Bilha en aquel día que José había perecido, muriendo de quebranto y lamento por su causa mientras habitaba en Cafratef; y murió asimismo Dina su hija tras la pérdida de José, sobreviniendo a Israel estos tres lutos en un mismo mes.
  16. 16Y sepultaron a Bilha sobre el sepulcro de Raquel, y allí también dieron sepultura a Dina su hija.
  17. 17Y guardó Jacob luto por José durante un año entero sin cesar en sus gemidos, pues decía: «Descenderé al sepulcro enlutado por mi hijo».
  18. 18Por este motivo quedó mandado a los hijos de Israel que hagan duelo en el décimo día del séptimo mes —el mismo día en que llegó a Jacob la funesta nueva que le hizo llorar a José—, haciendo expiación por sí mismos con un macho cabrío en el décimo día del séptimo mes, una vez al año, por sus culpas; por cuanto contristaron entrañablemente a su padre por su hijo José.
  19. 19Y quedó instituido este día para que se aflijan por sus transgresiones, culpas y extravíos, a fin de que sean purificados en aquel día una vez cada año.
  20. 20Y después de haber desaparecido José tomaron para sí mujeres los hijos de Jacob: el nombre de la mujer de Rubén fue Ada; la de Simeón, Adibaa cananea; la de Leví, Melca de las hijas de Harán del linaje de Taré; la de Judá, Betasuel cananea; la de Isacar, Jezaca; la de Zabulón, Niimán; la de Dan, Egla; la de Neftalí, Rasuú de Mesopotamia; la de Gad, Maca; la de Aser, Iona; la de José, Asenat la egipcia; y la de Benjamín, Iasaca.
  21. 21Y arrepintióse Simeón tomando segunda mujer de Mesopotamia a la manera de sus hermanos.