Historia de José el Carpintero · Capítulo 25
Y en verdad los moradores de Nazaret y de Galilea, habiendo oído su llanto, acudieron a ellos y lloraron desde la hora tercera hasta la novena. Y a la hora novena fueron todos juntos al lecho de José. Y levantaron su cuerpo, después de haberlo ungido con preciosos ungüentos. Mas yo supliqué a mi Padre con la oración de los celestiales — aquella misma oración que con mi propia mano hice antes de ser llevado en el vientre de la virgen María, mi madre. Y tan pronto como la concluí y pronuncié el amén, acudió una gran multitud de ángeles; y mandé a dos de ellos que extendiesen sus vestiduras resplandecientes y envolviesen en ellas el cuerpo de José, el bienaventurado anciano.
Palabras de este capítulo
Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.
Texto en inglés: Ante-Nicene Fathers, vol. 8 (Buffalo: Christian Literature Publishing Co., 1886), History of Joseph the Carpenter, Alexander Walker, 1886 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Ante-Nicene Fathers, vol. 8 (Buffalo: Christian Literature Publishing Co., 1886), History of Joseph the Carpenter, Alexander Walker (1886) · dominio público