José y Asenat · Capítulo 29
- 11. Y el hijo de Faraón se levantó de la tierra y se sentó y escupió sangre de su boca; pues la sangre corría de su sien hacia la boca. Y Benjamín corrió hacia él y tomó su espada y la sacó de la vaina del hijo de Faraón (pues Benjamín no traía espada sobre su muslo) y deseó herir al hijo de Faraón en el pecho.
- 22. Entonces Leví corrió hacia él y sostuvo su mano y dijo: "De ninguna manera, hermano, hagas esto, pues somos hombres que adoran a Dios, y no conviene a un hombre que adora a Dios retribuir mal con mal, ni pisotear a quien ha caído, ni aplastar totalmente a su enemigo hasta la muerte. Faraón será nuestro padre."
- 33. Entonces Leví levantó al hijo de Faraón de la tierra y lavó la sangre de su rostro y ató una venda sobre su herida y lo puso sobre su caballo y lo llevó a Faraón su padre, contándole todas las cosas que habían acontecido y sucedido.
- 44. Y Faraón se levantó de su trono e hizo reverencia a Leví en tierra y lo bendijo. Pasado luego el tercer día, el hijo de Faraón murió a causa de la piedra con que fue herido por Benjamín. Y Faraón hizo gran duelo por su hijo primogénito, de modo que, debido a la tristeza, Faraón enfermó y murió a la edad de 109 años, y dejó su diadema al todo hermoso José.
- 55. Y José reinó solo en Egipto 48 años; y después de esto José devolvió la diadema al hijo menor de Faraón, que estaba de pecho cuando el viejo Faraón murió. Y José fue de ahí en adelante padre del hijo menor de Faraón en Egipto hasta su muerte, glorificando y alabando a Dios.