Ignacio a Policarpo · Capítulo 8
- 1Como no pude escribir a todas las iglesias por tener que navegar repentinamente de Troas a Neápolis, conforme manda la divina voluntad, escribirás a las iglesias de adelante, como quien tiene la mente de Dios, a fin de que hagan lo mismo — los que pudieren envíen mensajeros, y los demás cartas por medio de los que enviares tú, para que seáis glorificados con una obra digna de perpetua memoria — pues de esto eres digno.
- 2Saludo a todos por nombre, y especialmente a la esposa de Epítropo con toda su casa y la de sus hijos. Saludo a Atalo mi amado. Saludo al que hubiere de ser designado para ir a Siria. La gracia sea con él siempre, y con Policarpo que le envía.
- 3Os deseo que estéis bien siempre en nuestro Dios Jesucristo, en el cual permanezcáis en la unidad y amparo de Dios. Saludo a Alce, nombre que me es carísimo. Pasadlo bien en el Señor.