Evangelio de Pedro · Capítulo 8
- 1Mas durante la noche en que amanecía el día del Señor, mientras los soldados hacían la guardia de dos en dos, resonó una gran voz en el cielo.
- 2Vieron los cielos abiertos y a dos varones que descendían con gran resplandor alrededor de ellos, los cuales se acercaron al sepulcro.
- 3Aquella piedra que habían puesto sobre la puerta rodó por su propio impulso y se puso a un lado, quedando abierto el sepulcro y entrando ambos jóvenes.
- 4Viendo esto, aquellos soldados despertaron al centurión y a los ancianos, por cuanto también ellos estaban allí haciendo la guardia.