Evangelio de Pedro · Capítulo 11
- 1En la mañana del día del Señor, María Magdalena, discípula del Señor, temerosa a causa de los judíos, por cuanto estaban llenos de ira, no había hecho en el sepulcro del Señor lo que solían hacer las mujeres por sus muertos amados.
- 2Tomó consigo a sus amigas y fue al sepulcro en el cual había sido depositado.
- 3Temían, empero, ser vistas por los judíos y decían: 'Ya que no nos fue posible llorar y lamentar en aquel día en que fue crucificado, hagámoslo ahora al menos en su sepulcro.'
- 4'¿Mas quién nos removerá la piedra que fue puesta a la puerta del sepulcro, para que podamos entrar y sentarnos junto a Él y hacer lo debido? La piedra es muy grande y tememos que alguien nos vea.'
- 5Fueron, pues, y hallaron el sepulcro abierto.
- 6En aquel instante vieron allí a un joven sentado en medio del túmulo, hermoso y cubierto de vestiduras blanquísimas, el cual les dijo: '¿A qué venís? ¿A quién buscáis?'
- 7'¿Acaso a aquel que fue crucificado? Ya resucitó y se fue. Si no queréis creer, acercaos y ved el lugar donde yacía.'
- 8'No está aquí, pues resucitó y se fue para el lugar de donde fue enviado.'
- 9Las mujeres, aterrorizadas, huyeron.