Evangelio de Nicodemo · Capítulo 8
- 11. Así, Jesús salió del pretorio acompañado de los dos malhechores; y pusieron una corona de espinas sobre sus sienes.
- 22. Entretanto Jesús decía: 'Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.'
- 33. Y los pontífices se burlaban de él, diciendo: 'A otros salvó; sálvese a sí mismo; si éste es el Hijo de Dios, descienda de la cruz.'
- 44. Y uno de los ladrones, Dimas, le dijo: 'Señor, acuérdate de mí cuando vinieres en tu reino.' Y Jesús le dijo: 'De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.'
- 55. Era como la hora de sexta cuando se cubrió la tierra de tinieblas hasta la hora de nona; y el velo del templo se rasgó por medio.
- 66. Jesús, con voz fuerte, dijo: 'Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.' Y habiendo dicho esto, expiró su alma.
- 77. El centurión dijo: 'Verdaderamente este hombre era justo.' Y toda la multitud se volvía hiriéndose los pechos.