Ester (Griego) · Capítulo 4
- 11. Luego que supo Mardoqueo todo lo que se había hecho, rasgó sus vestidos, y vistióse de saco y de ceniza, y fuése por medio de la ciudad clamando con grande y amargo clamor.
- 22. Y vino hasta delante de la puerta del rey: porque no era lícito pasar adentro de la puerta del rey con vestido de saco.
- 33. Y en cada provincia y lugar donde el mandamiento del rey y su decreto llegaba, tenían los Judíos grande luto, y ayuno, y lloro, y lamentación: saco y ceniza era la cama de muchos.
- 44. Y vinieron las doncellas de Esther y sus eunucos, y dijéronselo: y la reina tuvo gran dolor, y envió vestidos para hacer vestir a Mardoqueo, y hacerle quitar el saco de sobre él; mas él no los recibió.
- 55. Entonces Esther llamó a Atach, uno de los eunucos del rey, que él había hecho estar delante de ella, y mandólo a Mardoqueo, con orden de saber qué era aquello, y por qué.
- 66. Salió pues Atach a Mardoqueo, a la plaza de la ciudad que estaba delante de la puerta del rey.
- 77. Y Mardoqueo le declaró todo lo que le había acontecido, y dióle noticia de la plata que Amán había dicho que pesaría para los tesoros del rey por razón de los Judíos, para destruirlos.
- 88. Dióle también la copia de la escritura del decreto que había sido dado en Susán para que fuesen destruídos, a fin de que la mostrara a Esther y se lo declarase, y le encargara que fuese al rey a suplicarle, y a pedir delante de él por su pueblo.
- 99. Y vino Atach, y contó a Esther las palabras de Mardoqueo.
- 1010. Entonces Esther dijo a Atach, y mandóle decir a Mardoqueo:
- 1111. Todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey saben, que cualquier hombre o mujer que entra al rey al patio de adentro sin ser llamado, por una sola ley ha de morir: salvo aquel a quien el rey extendiere el cetro de oro, el cual vivirá: y yo no he sido llamada para entrar al rey estos treinta días.
- 1212. Y dijeron a Mardoqueo las palabras de Esther.
- 1313. Entonces dijo Mardoqueo que respondiesen a Esther: No pienses en tu alma, que escaparás en la casa del rey más que todos los Judíos:
- 1414. Porque si absolutamente callares en este tiempo, respiro y libertación tendrán los Judíos de otra parte; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora te han hecho llegar al reino?
- 1515. Y Esther dijo que respondiesen a Mardoqueo:
- 1616. Ve, y junta a todos los Judíos que se hallan en Susán, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche ni día: yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y así entraré al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca.
- 1717. Entonces se fué Mardoqueo, e hizo conforme a todo lo que le mandó Esther.