Epístola de Bernabé · Capítulo 17
- 1Antes de que creyésemos en Dios, la morada de nuestro corazón era corruptible y flaca.
- 2Verdaderamente como un templo fabricado por manos humanas, por cuanto estaba lleno de idolatría.
- 3Y era casa de demonios, por cuanto practicábamos lo que era contrario a Dios.
- 4Mas será edificado en el nombre del Señor.
- 5Atended con cuidado, para que el templo del Señor sea gloriosamente edificado.
- 6¿Cómo será esto? ¡Aprendedlo bien! Habiendo recibido la remisión de nuestros pecados y poniendo la esperanza en el nombre del Señor.
- 7Fuimos transformados en hombres nuevos, siendo creados otra vez desde el principio.
- 8Por esta razón Dios mora verdaderamente en nuestra morada, en nosotros mismos.