Hechos de Jantipa y Políxena · Capítulo 5
- 1Profiriendo Jantipa estas y parecidas razones, gimió sin tregua toda la noche; y oyéndola Probo acongojábase en gran manera, y levantándose al amanecer entró a verla, y notando sus ojos encendidos en lágrimas, díjole: ¿Por qué de este modo me atribulas, señora, sin querer manifestarme tu pesar?
- 2Dímelo para que ejecute cuanto te agrade, y no me atormentes con tu desasosiego.
- 3Jantipa le dijo: Cobra más bien buen ánimo, señor mío, y no te aflijas, pues mi aflicción no te hará daño; pero, si he hallado favor ante ti, sal ahora a recibir los saludos y permíteme entregarme a ella como quiera, pues ningún hombre puede quitarme este dolor insaciable.
- 4Y, escuchándola, salió inmediatamente a recibir los saludos de los hombres de la ciudad, pues era el hombre principal entre ellos y también era conocido por Nerón, el emperador.
- 5Y, al sentarse, se veía gran tristeza en su semblante; y cuando los principales de la ciudad le preguntaron la causa, les dijo que había caído bajo muchas acusaciones infundadas.