Hechos de Jantipa y Políxena · Capítulo 2
- 1Y hablando ellos así, he aquí que su señora, llamada Jantipa, oyendo estas palabras y enterándose de la doctrina de Pablo, dijo: ¿Cuál es el nombre de ese médico, y qué medicina es esa para atajar semejante mal?
- 2Respondióle el siervo: La invocación de un nuevo nombre, la unción con óleo y el lavamiento con agua.
- 3Por este remedio vi a muchos que padecían dolores incurables recobrar la sanidad.
- 4Al proferir él esto, los simulacros de los ídolos que estaban en la casa comenzaron a vacilar y a caer derribados.
- 5Hizo señas la señora diciéndole: ¿Ves, hermano, cómo tiemblan las estatuas de los ídolos, al no poder resistir el poder de la palabra?
- 6Y su amo, llamado Probo, levantóse de la siesta con rostro muy turbado, porque el Diablo lo había conturbado en gran manera al entrar el conocimiento de Dios en su morada.
- 7Y lo interrogó sobre todo por orden; y el siervo, a quien había sobrevenido una enfermedad por la presciencia de Dios, le reveló la vida del hombre, y Jantipa quedó incurable en su alma respecto de esta enseñanza.
- 8Afligióse también Probo a causa de Jantipa, por cuanto desde entonces ella se consumía en continuas vigilias, abstinencias y rigores.