Hechos de Pedro · Capítulo 14
- 1Mas Marcelo era confirmado cada día por las señales que veía obradas por Pedro mediante la gracia de Jesucristo que le concedía. Y corrió Marcelo contra Simón mientras este estaba sentado en su casa en el comedor, y le maldijo y le dijo: ¡Oh tú, el más adverso y pestilente de los hombres, corruptor de mi alma y de mi casa, que me habrías hecho apartar de mi Señor y Salvador Cristo! Y echándole mano mandó que fuese echado fuera de su casa. Y los siervos, habiendo recibido tal licencia, le cubrieron de oprobios; unos le abofeteaban el rostro, otros le herían con palos, otros arrojaban piedras, otros vaciaban vasos llenos de inmundicia sobre su cabeza, aun aquellos que por causa de él habían huido de su amo y estado mucho tiempo con grillos; y otros sus consiervos de los cuales él había hablado mal a su amo le vituperaban, diciéndole: Ahora, por la voluntad de Dios que ha tenido misericordia de nosotros y de nuestro amo, te recompensamos con la debida retribución. Y Simón, ásperamente azotado y echado de la casa, corrió a la casa donde Pedro se posaba, a saber, la casa de Narciso, y puesto a la puerta clamó: He aquí, yo soy Simón; desciende, Pedro, y te convenceré de que has creído en un hombre que es judío e hijo de carpintero.