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Hechos de Pablo · Capítulo 3

  1. 1Cuando Pablo enseñaba la palabra de Dios en Mira, había allí un varón por nombre Hermócrates, que padecía de hidropesía, el cual se puso delante a la vista de todos y dijo a Pablo: Nada es imposible para Dios, pero mayormente para aquel a quien tú predicas; pues cuando él vino sanó a muchos, aun aquel Dios de quien tú eres siervo. He aquí que yo, y mi mujer, y mis hijos, nos postramos a tus pies; ten misericordia de mí para que yo también crea como tú has creído en el Dios vivo.
  2. 2Díjole Pablo: Yo te restituiré tu salud no por recompensa, sino por el nombre de Jesucristo serás sano en presencia de todos éstos. Y tocó su cuerpo, tirando la mano hacia abajo; y abrióse su vientre y corrió de él mucha agua, y cayó como muerto, de tal manera que algunos decían: Mejor le es morir que continuar en dolor. Mas habiendo Pablo apaciguado al pueblo, tomóle de la mano y alzóle, y preguntóle, diciendo: Hermócrates, pide lo que deseas. Y dijo: Quisiera comer. Y tomó un pan y dióle de comer. Y en aquella hora quedó sano, y recibió la gracia del sello en el Señor, él y su mujer.
  3. 3Mas Hermipo su hijo se airó contra Pablo, y buscaba tiempo señalado en que levantarse con los de su edad y destruirle. Porque deseaba que su padre no fuese sano sino que muriese, para que presto fuese señor de sus bienes. Mas Dion, su hijo menor, oía a Pablo de buena gana.
  4. 4Entonces todos los que estaban con Hermipo tomaron consejo para pelear contra Pablo, de modo que Hermipo le matase. Mas Dion cayó y murió; y Hermipo regaba a Dion con sus lágrimas.
  5. 5Empero Hermócrates lloraba amargamente, porque amaba a Dion más que a su otro hijo. Mas sentábase a los pies de Pablo, y olvidábase de que Dion había muerto. Y muerto Dion, su madre Ninfa rasgó sus vestidos, y vino a Pablo, y púsose delante de la faz de Hermócrates su marido y de Pablo.
  6. 6Y un ángel del Señor le había dicho de noche: Pablo, tienes hoy gran conflicto en la ciudad; mas esfuérzate y no temas, porque el Señor es contigo.
  7. 7Y levantado Pablo, fue a los hermanos, y estuvo diciendo: ¿Qué significa esta visión? Y hablando aún Pablo, vino Hermipo con muchos mancebos, teniendo una espada desenvainada en su mano.
  8. 8Y arremetiendo Hermipo contra Pablo con la espada desenvainada, al punto cesó de ver, de suerte que clamó a gran voz, diciendo: ¡Ay de mí, que he quedado ciego, y se me cayó la espada de la mano! Ruega por mí, Pablo, para que cobre la vista y me torne al Dios vivo.
  9. 9Y oró Pablo por él, y fueron abiertos los ojos de Hermipo, y creyó en el Señor Jesucristo, y toda su casa fue salva.
  10. 10Y habiendo confirmado Pablo a los hermanos que estaban en Mira, partió para Sidón.