4 Adán y Eva · Capítulo 11
- 1Ciro amaba mucho a Meshar, hermana de Zorobabel, [aun] como a su propia alma.
- 2Así dio orden urgente de que recorriesen toda la tierra de los caldeos y reuniesen a los hijos de Israel en Babilonia, sede del reino; y los reunieron conforme a la orden del rey.
- 3Entonces Ciro dijo a Zorobabel, hermano de su mujer: «Toma a tu pueblo, ve a tu ciudad Jerusalén y reconstruyela como era antes».
- 4Después de que el diligente Ciro dio esta orden sobre el regreso de los hijos de Israel a Jerusalén, a la tierra del santuario, Dios se le apareció en una visión durante el sueño y dijo:
- 5«Porque hiciste esto, te llamarán Ciro el Mesiánico; ese nombre, Mesiánico, se te dará porque devolviste a extranjeros a su ciudad y ordenaste la reconstrucción de Jerusalén».
- 6Entonces los hijos de Israel volvieron del cautiverio de Babilonia; Zorobabel era su anciano, y Joséas, hijo de Zadok, de los hijos de Aarón, era sumo sacerdote, como el ángel de Dios dijo al profeta Zacarías:
- 7«Esos dos hijos que están ante el Señor de toda la tierra les servirán como corresponde a su ministerio».
- 8Ciro había asumido el reino hacía dos años cuando los cautivos regresaron de Babilonia; y al final de aquel año se cumplieron los 5.000 años [anunciados] a Adán.
- 9Cuando los hijos de Israel volvieron de Babilonia, no tenían la ley ni libro alguno en sus manos, pues las voces de los profetas habían desaparecido de entre ellos.
- 10Cuando llegaron a Jerusalén y se establecieron allí, Esdras el escriba fue a la cripta donde estaban las cenizas de los libros que el sacerdote Simeón había reunido.
- 11Esdras halló el incensario lleno de fuego, suspendido, con [humo de] incienso que subía de él a lo alto.
- 12Entonces Esdras oró a Dios, lloró abundantemente y extendió la mano tres veces hacia las cenizas de los libros de la ley y de los profetas, y hacia todos ellos.
- 13Vino sobre él el Espíritu de Dios; el [mismo] Espíritu que había hablado por los profetas habló por medio de él.
- 14Y escribió la ley y los profetas, haciéndolos nuevos por segunda vez.
- 15El fuego que halló en el incensario es el fuego divino que había estado todo el tiempo en la Casa de Dios.
- 16Entonces Zorobabel se estableció en Jerusalén como rey sobre los hijos de Israel, Joséas, hijo de Zadok, como sumo sacerdote, y Esdras, escriba de la ley y de los profetas, como jefe de los hijos de Israel.
- 17Los hijos de Israel celebraron una Pascua solemne al Señor cuando volvieron del cautiverio en Babilonia.
- 18Estas fueron las tres grandes, plenas y solemnes fiestas de la Pascua que los hijos de Israel celebraron durante su existencia.
- 19La primera Pascua fue en Egipto, en tiempos de Moisés; la segunda fue en tiempos del rey Joséas;
- 20y la tercera Pascua tuvo lugar cuando volvieron del cautiverio en Babilonia.