3 Adán y Eva · Capítulo 14
- 1El arca permaneció cerrada durante la vida de Noé, sin que a nadie se permitiese tocarla; mas las gentes concurrían a ella, se bendecían en ella y alababan su memoria.
- 2Noé, empero, entraba cada atardecer a encender la lámpara ante el cuerpo de Adán, bendiciéndose ante aquel venerado cuerpo.
- 3Y jamás descuidó el cuidado de la lámpara, tal como se acostumbraba antaño en la cueva de los tesoros.
- 4Pero Noé sabía que, después de él, el arca no permanecería entera, que sus hijos se separarían y no volverían a cuidar del cuerpo de nuestro padre Adán, y que aumentarían la maldad en la tierra y las abominaciones entre los hombres,
- 5mandó a su primogénito Sem que se apresurase a sacar el cuerpo de nuestro padre Adán y lo trasladase al centro de la tierra, según la orden de Dios.