2 Adán y Eva · Capítulo 16
- 11. Entonces Mahalaleel estuvo sobre su pueblo y los apacentó con rectitud e inocencia, y los vigiló para ver que no tuvieran trato con los hijos de Caín.
- 22. Él también continuó en la Cueva de los Tesoros orando y ministrando delante del cuerpo de nuestro padre Adán, pidiendo a Dios misericordia de sí y de su pueblo; hasta los ochocientos setenta años de edad, cuando enfermó.
- 33. Entonces todos sus hijos se reunieron con él para verlo y pedir su bendición para todos ellos, antes de que dejara este mundo.
- 44. Entonces Mahalaleel se levantó y se sentó en la cama, con lágrimas corriendo por su rostro, y llamó a su hijo mayor, Jared, que vino a él.
- 55. Él entonces besó su rostro y le dijo: "Oh Jared, hijo mío, yo te conjuro, por Aquel que hizo el cielo y la tierra, a cuidar de tu pueblo y apacentarlo con rectitud e inocencia; y a no permitir que ninguno de ellos descienda de este Monte Sagrado a los hijos de Caín, para que no perezca con ellos.
- 66. “Oye, oh hijo mío, de aquí en adelante vendrá una gran destrucción sobre esta tierra por causa de ellos; Dios se indignará contra el mundo y los destruirá con las aguas.
- 77. “Pero yo también sé que tus hijos no te escucharán, y que descenderán de este monte y tendrán trato con los hijos de Caín, y que perecerán con ellos.
- 88. "¡Oh hijo mío! enséñales y cuídalos, para que ninguna culpa te sea imputada a causa de ellos."
- 99. Además, Mahalaleel dijo a su hijo Jared: “Cuando yo muera, embalsama mi cuerpo y colócalo en la Cueva de los Tesoros, junto a los cuerpos de mis padres; luego permanece al lado de mi cuerpo y ora a Dios; y cuida de ellos, y cumple tu ministerio delante de ellos, hasta que tú mismo entres en el descanso”.
- 1010. Mahalaleel entonces bendijo a todos sus hijos; y luego se acostó en su cama y descansó como sus padres.
- 1111. Mas cuando Jared vio que su padre Mahalaleel estaba muerto, lloró e hizo lamentación, y abrazó y besó sus manos y sus pies; y lo mismo hicieron todos sus hijos.
- 1212. Y sus hijos lo embalsamaron cuidadosamente y lo acostaron junto a los cuerpos de sus padres. Entonces se levantaron e hicieron duelo por él cuarenta días.