1 Adán y Eva · Capítulo 28
- 1Mas cuando el astuto Satanás los vio, que iban hacia el jardín, juntó a sus huestes, y vino en apariencia sobre una nube, con la intención de engañarlos.
- 2Mas cuando Adán y Eva lo vieron así en visión, pensaron que fuesen ángeles de Dios venidos para consolarlos por haber salido del jardín, o para tornarlos de nuevo a él.
- 3Y Adán extendió sus manos delante de Dios, rogándole que le diese a entender lo que eran.
- 4Dijo entonces Satanás, el aborrecedor de todo bien, a Adán: Oh Adán, yo soy un ángel del gran Dios; y he aquí las huestes que me rodean.
- 5Dios nos ha enviado para tomaros y llevaros al límite norte del jardín; a la ribera del mar claro, y lavaros a ti y a Eva en él, y levantaros a vuestra alegría primera, para que volváis otra vez al jardín.
- 6Estas palabras penetraron en el corazón de Adán y de Eva.
- 7Empero Dios retuvo su Palabra de Adán, y no le dio a entender en seguida, sino que esperó para ver su fortaleza; si sería vencido como Eva fue en el jardín, o si prevalecería.
- 8Entonces Satanás llamó a Adán y a Eva, y dijo: He aquí, vamos al mar de agua; y comenzaron a caminar.
- 9Y Adán y Eva los siguieron a alguna distancia.
- 10Mas cuando llegaron al monte al norte del jardín, un monte muy alto, sin gradas hasta la cumbre, el Diablo se acercó a Adán y a Eva, y los hizo subir a la cumbre en realidad, y no en visión; deseando, como deseaba, despeñarlos y matarlos, y raer su nombre de la tierra; para que esta tierra quedase a él y a sus huestes solos.