1 Adán y Eva · Capítulo 26
- 1Tomó entonces Adán a Eva y comenzaron a volverse a la Cueva de los Tesoros donde moraban. Mas cuando se acercaban a ella y la divisaron de lejos, cayó gran tristeza sobre Adán y Eva al mirarla.
- 2Dijo entonces Adán a Eva: "Cuando estábamos sobre el monte fuimos consolados por la Palabra de Dios que platicó con nosotros; y la luz que venía del oriente resplandeció sobre nosotros.
- 3Mas ahora la Palabra de Dios se nos ha escondido; y la luz que resplandecía sobre nosotros mudóse de tal suerte que se desvaneció, y dejó que la oscuridad y el quebranto caigan sobre nosotros.
- 4Y somos constreñidos a entrar en esta cueva que es semejante a cárcel, en la cual las tinieblas nos envuelven, de modo que quedamos apartados el uno del otro; y tú no puedes verme, ni yo a ti."
- 5Habiendo dicho Adán estas palabras, lloraron y extendieron sus manos delante de Dios; porque estaban llenos de pesadumbre.
- 6Y rogaron a Dios que les trajese el sol para que brillase sobre ellos, a fin de que las tinieblas no volviesen a ellos y no tuviesen que guarecerse bajo esta peña. Y preferían morir antes que ver la oscuridad.
- 7Miró entonces Dios a Adán y a Eva y a su gran dolor, y a todo cuanto habían hecho con fervoroso corazón, a causa de toda la congoja en que se hallaban, en vez de su antiguo descanso, y a causa de toda la miseria que sobre ellos vino en tierra extraña.
- 8Por lo cual Dios no Se airó contra ellos, ni Se impacientó con ellos; antes fue paciente y tolerante con ellos, como con los hijos que había criado.
- 9Vino entonces la Palabra de Dios a Adán y díjole: "Adán, en cuanto al sol, si Yo lo tomare y te lo trajere, los días, las horas, los años y los meses cesarían todos, y el pacto que hice contigo jamás se cumpliría.
- 10Mas entonces quedarías desamparado y sumido en continua plaga, y jamás serías salvo.
- 11Sí, antes bien sufre con paciencia y aquieta tu alma mientras vivas de noche y de día; hasta que llegue el cumplimiento de los días y el tiempo de Mi pacto.
- 12Entonces vendré y te salvaré, oh Adán, pues no quiero que seas afligido.
- 13Y cuando miro todos los bienes en que vivías, y la causa por la cual saliste de ellos, de buena gana tendría misericordia de ti.
- 14Mas no puedo alterar el pacto que ha salido de Mi boca; que si no, Yo te habría restituido al huerto.
- 15Cuando empero el pacto fuere cumplido, entonces mostraré misericordia a ti y a tu descendencia, y os llevaré a una tierra de regocijo, donde no hay tristeza ni sufrimiento; sino perpetuo gozo y alegría, y luz que nunca desfallece, y loores que nunca cesan; y a un hermoso huerto que jamás pasará."
- 16Y dijo Dios otra vez a Adán: "Ten paciência y entra en la cueva, porque las tinieblas de las que tuviste temor no durarán más de doce horas; y acabadas, la luz volverá a despuntar."
- 17Al oír pues Adán estas palabras de Dios, él y Eva adoraron delante de Él, y sus corazones fueron consolados. Volvieron a la cueva según su costumbre, mientras las lágrimas les corrían de los ojos, y la angustia y el llanto les salían del corazón, y deseaban que su alma dejase su cuerpo.
- 18Y Adán y Eva permanecieron en pie orando hasta que las tinieblas de la noche cayeron sobre ellos, y Adán quedó oculto de Eva, y ella de él.
- 19Y perseveraron en pie en oración.