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4 Baruc · Capítulo 5

  1. 11. Mas Abimelec tomó los higos en el calor ardiente; y llegando a un árbol, se sentó a su sombra para descansar un poco.
  2. 22. Y apoyando la cabeza en el cesto de higos, se durmió y durmió 66 años; y no fue despertado de su sueño.
  3. 33. Y después, cuando despertó de su sueño, dijo: Dormí bien por un ratito, pero mi cabeza está pesada porque no dormí lo suficiente.
  4. 44. Entonces descubrió el cesto de higos y los halló destilando leche.
  5. 55. Y él dijo: Quisiera dormir un poco más, porque mi cabeza está pesada. Pero temo dormirme y despertar tarde y que mi padre Jeremías piense mal de mí; pues si él no tuviera prisa, no me habría enviado hoy al amanecer.
  6. 66. Así que me levantaré y proseguiré en el calor abrasador; pues ¿no hay calor, no hay trabajo todos los días?
  7. 77. Entonces él se levantó, tomó el cesto de higos y lo colocó sobre sus hombros, y entró en Jerusalén y no la reconoció, ni su propia casa, ni el lugar, ni halló a su propia familia ni a ninguno de sus conocidos.
  8. 88. Y él dijo: ¡El Señor sea bendito, pues un gran éxtasis se apoderó de mí hoy!
  9. 99. Esta no es la ciudad de Jerusalén – y me perdí porque vine por el camino de la montaña cuando desperté; y como mi cabeza estaba pesada porque no dormí lo suficiente, me extravié.
  10. 1010. ¡Le parecerá increíble a Jeremías que me haya perdido!
  11. 1111. Y él partió de la ciudad; y mientras buscaba, vio los hitos de la ciudad y dijo: En verdad, esta es la ciudad; perdí mi camino.
  12. 1212. Y nuevamente él volvió a la ciudad y buscó, y no halló a nadie de su propio pueblo; y él dijo: ¡Bendito sea el Señor, pues un gran éxtasis se apoderó de mí!
  13. 1313. Y nuevamente él salió de la ciudad y quedó allí triste, sin saber a dónde debía ir.
  14. 1414. Y dejó el cesto, diciendo: Me quedaré sentado aquí hasta que el Señor quite de mí este éxtasis.
  15. 1515. Y mientras estaba sentado, vio a un anciano que venía del campo; y Abimelec le dijo: Te digo, anciano, ¿qué ciudad es esta?
  16. 1616. Y él le dijo: Es Jerusalén.
  17. 1717. Y Abimelec le dijo: ¿Dónde están Jeremías, el sacerdote, y Baruc, el secretario, y todo el pueblo de esta ciudad, porque no los hallé?
  18. 1818. Y el anciano le dijo: ¿No eres tú de esta ciudad, visto que hoy te acuerdas de Jeremías, porque después de tanto tiempo estás preguntando por él?
  19. 1919. Pues Jeremías está en Babilonia con el pueblo; porque fueron llevados cautivos por el rey Nabucodonosor, y Jeremías está con ellos para predicarles las buenas nuevas y para enseñarles la palabra.
  20. 2020. Tan pronto como Abimelec oyó esto del anciano, dijo: Si tú no fueses un hombre anciano, y si no fuese por el hecho de que no es lícito a un hombre reprender a alguien mayor que él, yo me reiría de ti y diría que estás loco – ya que dices que el pueblo fue llevado cautivo a Babilonia.
  21. 2121. ¡Aun cuando los torrentes celestiales hubiesen descendido sobre ellos, todavía no hubo tiempo para que fuesen a Babilonia!
  22. 2222. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que Jeremías, mi padre, me envió a la propiedad de Agripa para traer algunos higos, para que los diese a los enfermos del pueblo?
  23. 2323. Y yo fui y los recogí, y cuando llegué a cierto árbol en el calor abrasador, me senté para descansar un poco; y apoyé la cabeza en el cesto y me dormí.
  24. 2424. Y cuando desperté descubrí el cesto de higos, suponiendo que estaba retrasado; y hallé los higos destilando leche, tal como los había recogido.
  25. 2525. Pero tú afirmas que el pueblo fue llevado cautivo a Babilonia.
  26. 2626. Pero para que tú lo sepas, ¡toma los higos y mira!
  27. 2727. Y descubrió el cesto de higos para el anciano, y los vio destilando leche.
  28. 2828. Y cuando el anciano los vio, dijo: Oh hijo mío, tú eres un hombre justo, y Dios no quería que fueses testigo de la desolación de la ciudad, así que trajo este éxtasis sobre ti.
  29. 2929. Pues he aquí que hoy se cumplen 66 años desde que el pueblo fue llevado cautivo a Babilonia.
  30. 3030. Mas para que aprendas, hijo mío, que lo que te digo es verdad: mira hacia el campo y ve que la maduración de las cosechas no ha aparecido.
  31. 3131. Y observa que los higos no están en temporada y sé iluminado.
  32. 3232. Entonces Abimelec clamó en alta voz, diciendo: ¡Yo te bendigo, Dios del cielo y de la tierra, el Reposo de las almas de los justos en todo lugar!
  33. 3333. Entonces dijo al anciano: ¿Qué mes es este?
  34. 3434. Y él dijo: Nisán (que es Abib).
  35. 3535. Y tomando algunos higos, se los dio al anciano y le dijo: Que Dios ilumine tu camino hacia la ciudad de allá arriba, Jerusalén.