3 Baruc · Capítulo 4
- 11. Y el ángel del Señor me tomó y me llevó a un segundo cielo.
- 22. Y él me mostró allí también una puerta como la primera y dijo: Entremos por ella.
- 33. Y entramos, transportados en alas por una distancia de cerca de sesenta días de viaje.
- 44. Y él me mostró allí también una llanura, y estaba llena de hombres, cuya apariencia era como la de perros, y cuyos pies eran como los de ciervos.
- 55. Y pregunté al ángel: Te ruego, Señor, que me digas quiénes son estos.
- 66. Y él dijo: Estos son los que aconsejaron la construcción de la torre, pues aquellos que tú ves expulsaron multitudes de hombres y mujeres para hacer ladrillos; entre las cuales, una mujer que hacía ladrillos no podía ser liberada a la hora del parto, sino que daba a luz mientras hacía ladrillos, y cargaba al hijo en el delantal, y continuaba haciendo ladrillos. Y el Señor se les apareció y les confundió el habla, cuando habían construido la torre a una altura de cuatrocientos sesenta y tres codos.
- 77. Y tomaron una barrena y procuraron perforar el cielo, diciendo:
- 88. Veamos (si) el cielo es hecho de barro, o de bronce, o de hierro. Cuando Dios vio esto, Él no se lo permitió, sino que los hirió con ceguera y confusión de habla, y los tornó como tú ves.