3 Baruc · Capítulo 18
- 11. Y mientras él aún hablaba, la puerta fue cerrada y nosotros nos retiramos.
- 22. Y el ángel me tomó y me restauró en el lugar donde yo estaba al principio.
- 33. Y volviendo en mí, di gloria a Dios, que me consideró digno de tal honor.
- 44. Por tanto, hermanos, que obtuvisteis tal revelación, glorificad también vosotros a Dios, para que Él también os glorifique, ahora y siempre y por toda la eternidad. Amén.