2 Enoc · Capítulo 52
- 1Bienaventurado el hombre que abre sus labios en alabanza al Dios de Sabaot y alaba al Señor con su corazón.
- 2Maldito todo hombre que abre sus labios para traer desprecio y calumnia a su prójimo, porque él trae a Dios al desprecio.
- 3Bienaventurado aquel que abre sus labios bendiciendo y alabando a Dios.
- 4Maldito es aquel delante del Señor todos los días de su vida, que abre sus labios para maldecir e injuriar.
- 5Bienaventurado aquel que bendice todas las obras del Señor.
- 6Maldito es aquel que trae la creación del Señor al desprecio.
- 7Bienaventurado aquel que mira hacia abajo y levanta a los caídos.
- 8Maldito es aquel que mira y está ansioso por la destrucción de lo que no es suyo.
- 9Bienaventurado aquel que mantiene firmes los fundamentos de sus padres desde el principio.
- 10Maldito es aquel que pervierte los decretos de sus antepasados.
- 11Bienaventurado aquel que siembra paz y amor.
- 12Maldito es aquel que perturba a aquellos que aman a sus prójimos.
- 13Bienaventurado aquel que habla con lengua y corazón humildes a todos.
- 14Maldito es aquel que habla paz con su lengua, mientras en su corazón no hay paz, sino una espada.
- 15Pues todas estas cosas serán expuestas en las balanzas y en los libros, en el día del gran juicio.