2 Enoc · Capítulo 50
- 1He puesto el trabajo de cada hombre por escrito y ninguno nacido en la tierra puede permanecer oculto ni sus obras permanecer ocultas.
- 2Yo veo todas las cosas.
- 3Ahora, por tanto, hijos míos, en paciencia y mansedumbre pasad el número de vuestros días, para que heredéis la vida sin fin.
- 4Soportad por causa del Señor cada herida, cada injuria, cada palabra mala y ataque.
- 5Si malos pagos os acontecieren, no los devolváis ni al prójimo ni al enemigo, porque el Señor los devolverá por vosotros y será vuestro vengador en el día del gran juicio, para que no haya venganza aquí entre los hombres.
- 6Quien de vosotros gasta oro o plata por causa de su hermano, él recibirá amplio tesoro en el mundo venidero.
- 7No perjudiquéis a viudas ni a huérfanos ni a extranjeros, para que la ira de Dios no venga sobre vosotros.