2 Enoc · Capítulo 46
- 1Oíd, pueblo mío, y tomad las palabras de mis labios.
- 2Si alguien trajere cualquier presente a un gobernante terrenal, y tuviere pensamientos desleales en su corazón, y el gobernante supiere de ello, ¿no se enojará con él, y no rechazará sus presentes, y no lo entregará a juicio?
- 3O si un hombre se hiciere parecer bueno para con otro por engaño de lengua, mas tuviere maldad en su corazón, ¿entonces el otro no entenderá la traición de su corazón, y él mismo será condenado, puesto que su falsedad era clara para todos?
- 4Y cuando el Señor envíe una gran luz, entonces habrá juicio para el justo y el injusto, y allí nadie escapará de ser notado.