2 Enoc · Capítulo 2
- 11. Oídme, hijos míos, no sé a dónde voy ni lo que será de mí.
- 22. Sin embargo, os digo: no os apartéis de Dios hacia las vanidades, que no crearon el Cielo y la tierra, porque perecerán junto con los que los adoran.
- 33. Y que el Señor os haga firmes en vuestro corazón, en el temor a Él.
- 44. Y ahora, hijos míos, no permitáis que nadie piense en buscarme, hasta que el Señor me devuelva a vosotros.