2 Baruc · Capítulo 78
- 11. Estas son las palabras de aquella epístola que Baruc, hijo de Nerías, envió a las nueve tribus y media que estaban al otro lado del río Éufrates, en la cual estaban escritas estas cosas.
- 22. Así dijo Baruc, hijo de Nerías, a los hermanos llevados al cautiverio:
- 33. "Misericordia y paz." Tengo presente, hermanos míos, el amor de Aquel que nos creó, que nos amó desde los tiempos antiguos y nunca nos aborreció, sino que sobre todo nos disciplinó.
- 44. Y verdaderamente sé que ¡he aquí!, todos nosotros, las doce tribus, estamos unidos por un vínculo, por cuanto nacimos de un solo padre.
- 55. Por tanto, he tenido el mayor cuidado en dejaros las palabras de esta epístola antes de morir, para que seáis consolados respecto de los males que os sobrevinieron, y para que también os entristezcáis respecto del mal que sobrevino a vuestros hermanos; y de nuevo también, para que justifiquéis Su juicio, que Él decretó contra vosotros para que fueseis llevados cautivos —pues lo que habéis sufrido es inferior a lo que hicisteis— a fin de que, en los últimos tiempos, seáis hallados dignos de vuestros padres.
- 66. Por tanto, si consideráis las cosas que ahora habéis sufrido como para vuestro bien, para que no seáis finalmente condenados y atormentados, entonces recibiréis esperanza eterna; si sobre todo desarraigáis de vuestro corazón el vano error por causa del cual partisteis de aquí.
- 77. Porque si hacéis estas cosas, Él se acordará continuamente de vosotros, Aquel que siempre prometió en nuestro favor a los que fueron más excelentes que nosotros, que Él nunca nos olvidará ni nos abandonará, sino que con mucha misericordia reunirá nuevamente a los que estaban dispersos.'