2 Baruc · Capítulo 55
- 11. Y aconteció que, cuando terminé de pronunciar las palabras de esta oración, me senté allí debajo de un árbol, para poder descansar a la sombra de las ramas.
- 22. Y quedé maravillado y asombrado, y medité en mis pensamientos sobre la multitud de bondad que los pecadores que están en la tierra han rechazado, y sobre el gran tormento que han despreciado, aun cuando sabían que debían ser atormentados a causa del pecado que cometieron.
- 33. Y cuando yo estaba pensando en estas cosas y cosas semejantes, ¡he aquí!, el ángel Ramiel que preside las visiones verdaderas fue enviado a mí y me dijo:
- 44. '¿Por qué tu corazón te perturba, Baruc, y por qué tu pensamiento te conmueve?
- 55. Porque si por el relato que solo has oído sobre el juicio estás tan conmovido, ¿qué será de ti cuando lo veas manifiestamente con tus ojos?
- 66. Y si ante la expectativa con que aguardas el día del Poderoso estás tan abatido, ¿qué será de ti cuando llegues a su advenimiento?
- 77. Y si por la palabra del anuncio del tormento de aquellos que actuaron neciamente estás tan turbado, ¿cuánto más cuando el suceso revele cosas asombrosas?
- 88. Y si has oído noticias de las cosas buenas y malas que están por venir y estás entristecido, ¿qué será de ti cuando contemples lo que la majestad revelará, lo cual convencerá a unos y hará que otros se regocijen?'