1 Enoc · Capítulo 85
- 11. Y después de esto vi otro sueño, y te mostraré todo el sueño, hijo mío.
- 22. Y Enoc alzó su voz y habló a su hijo Matusalén: A ti, hijo mío, hablaré; oye mis palabras, inclina tu oído a la visión en sueño de tu padre.
- 33. Antes de tomar a tu madre Edna, vi en una visión sobre mi lecho, y he aquí un toro salió de la tierra, y aquel toro era blanco; y después de él salió una becerra, y con esta salieron dos toros, uno de ellos negro y el otro rojo.
- 44. Y aquel toro negro corneó al rojo y le persiguió por la tierra, y desde entonces no pude ver más aquel toro rojo.
- 55. Mas aquel toro negro creció, y aquella becerra fue con él, y vi que muchos bueyes procedieron de él, que se le parecían y le seguían.
- 66. Y aquella vaca, aquella primera, salió de la presencia de aquel primer toro para buscar a aquel rojo, mas no lo halló, y se lamentó por él con gran lamentación, y lo buscó.
- 77. Y miré hasta que aquel primer toro vino a ella y la calmó, y desde aquel tiempo ella no clamó más.
- 88. Y después de esto ella dio a luz otro toro blanco, y después de él dio a luz muchos toros y vacas negras.
- 99. Y vi en mi sueño a aquel toro blanco crecer asimismo y hacerse un gran toro blanco, y de él procedieron muchos toros blancos, y se le parecían.
- 1010. Y comenzaron a engendrar muchos toros blancos, que se les parecían, siguiendo uno al otro, sí, muchos.