LUX VERITAS

Escrituras y Manuscritos

← Evangelio del Pseudo-Mateo

Evangelio del Pseudo-Mateo · Capítulo 27

  1. 11. Y acontecido el regreso de Jesús de Egipto, estando en Galilea al cumplir cuatro años de edad, hallábase en un día de reposo jugando con otros niños junto a las orillas del Jordán.
  2. 22. Y estando allí sentado, formó Jesús con barro siete estanques, abriendo para cada uno pequeños cauces por donde, a su mandato, hacía entrar las aguas de la corriente y las hacía retroceder a su arbitrio.
  3. 33. Mas uno de aquellos muchachos, movido por espíritu de malicia y envidia, cerró los conductos que surtían los estanques y derribó cuanto Jesús había labrado.
  4. 44. Díjole entonces Jesús: ¡Ay de ti, hijo de muerte y de perdición!, ¿por qué destruyes las obras que he formado? Y al punto aquel muchacho cayó muerto sin vida.
  5. 55. Entonces los padres del fallecido, levantando gran alboroto, acudieron clamando contra María y José: Vuestro hijo maldijo al nuestro, y he aquí que yace muerto.
  6. 66. Al oír tales quejas, acudieron prestamente José y María al lugar por temor al vocerío de los padres y a la turba de los judíos que se apiñaba.
  7. 77. Dijo en secreto José a María: No oso hablarle yo; exhórtale tú diciendo: ¿Por qué concitas contra nosotros la indignación de las gentes para hacernos sufrir el aborrecimiento de todos? Acercóse su madre y le preguntó dulcemente: Señor mío, ¿qué te hizo aquel muchacho para que pereciese? Respondió Jesús: Merecía ciertamente la muerte, por cuanto deshizo y arruinó la labor que yo había labrado.
  8. 88. Rogóle entonces su madre: No obres así, Señor mío, que todo el vecindario se levantará contra nuestra casa.
  9. 99. Mas Él, por no contristar a su madre, tocó con el pie derecho al muchacho muerto, diciéndole: Levántate, hijo de iniquidad, pues no eres digno de entrar en el reposo de mi Padre, por haber destruido las obras que mis manos habían hecho.
  10. 1010. Y al instante el difunto se levantó y se marchó a su casa.
  11. 1111. Y Jesús, por la palabra de su poder, hizo volver el agua a las pozas de barro.