Pistis Sofía · Capítulo 39
Aconteció entonces que, habiendo oído Jesús a Marta pronunciar estas palabras, le dijo: "Bien has dicho, Marta, y con primor." Y Jesús prosiguió de nuevo en el discurso y dijo a sus discípulos: "Pistis Sophia continuó aún en la cuarta penitencia, recitándola antes de ser oprimida por segunda vez, a fin de que el poder con rostro de león y todas las emanaciones materiales con él, que el Obstinado había enviado al caos, no le quitasen toda la luz que en ella estaba. Profirió entonces esta penitencia como sigue:
2"'1. Oh Luz, en quien he confiado, da oído a mi penitencia, y llegue mi clamor hasta tu morada. 2. No escondas de mí la imagen de tu luz, mas atiende a mí cuando me oprimieren; y sálvame presto en el día que a ti clamare. 3. Porque mis días se han consumido como humo y me he vuelto materia. 4. Han quitado de mí mi luz, y mi poder se ha secado. Me he olvidado de mi misterio, el cual antes solía cumplir. 5. Por causa de la voz del temor y del poder del Obstinado, mi poder se ha desvanecido. 6. Me he vuelto como demonio solitario, que mora en la materia y no hay luz en él; y soy como espíritu falsificador, que está en cuerpo material y poder de luz no mora en él. 7. Y soy como decano que está solo en el aire.'"
3"'8. Las emanaciones del Obstinado me han oprimido en gran manera, y mi par dijo consigo: 9. En lugar de la luz que en ella había, la han colmado de caos. He devorado el sudor de mi propia materia y la angustia de las lágrimas de la materia de mis ojos, para que los que me oprimen no tomen lo restante. 10. Todo esto me ha acontecido, oh Luz, por tu mandamiento y tu decreto, y por tu mandamiento estoy aquí. 11. Tu mandato me abatió, y he descendido como poder del caos, y mi poder se entorpeció en mí. 12. Mas tú, oh Señor, eres Luz eterna, y visitas a los que para siempre son oprimidos. 13. Ahora, pues, oh Luz, levántate y busca mi poder y el alma que está en mí. Tu mandamiento se ha cumplido, el cual decretaste para mí en mis aflicciones. Mi tiempo es venido, para que busques mi poder y mi alma, y este es el tiempo que decretaste para buscarme.'"
4"'14. Porque tus salvadores han buscado el poder que está en mi alma, por cuanto el número se ha cumplido, y para que asimismo su materia sea salva. 15. Y entonces en aquel tiempo todos los gobernantes de los eones materiales temerán tu luz, y todas las emanaciones del decimotercero eón material temerán el misterio de tu luz, para que los otros se vistan de la purificación de su luz. 16. Porque el Señor buscará el poder de vuestra alma. Él ha revelado su misterio, 17. Para considerar la penitencia de los que están en las regiones de abajo; y no ha despreciado su ruego. 18. Este es, pues, aquel misterio que ha venido a ser figura tocante a la generación que nacerá; y la generación que naciere cantará loores a la altura. 19. Porque la Luz ha mirado desde la altura de su luz; mirará hacia abajo sobre toda la materia, 20. Para oír el gemido de los aprisionados, para soltar el poder de las almas cuyo poder está atado,— 21. De suerte que ponga su nombre en el alma y su misterio en el poder.'"
Palabras de este capítulo
Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.
Texto en inglés: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead, 1921 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead (1921) · dominio público