Pistis Sofía · Capítulo 27
"Y aconteció que, continuando los arcontes de los eones y los del Destino y los de la esfera en ejecutar esta figura —volviéndose hacia sí mismos, devorando el desecho de su materia y no permitiendo que nacieran almas en el mundo de los hombres, para tardar en ser gobernantes y para que los poderes que están en sus poderes, a saber, las almas, pasasen mucho tiempo aquí afuera—, persistieron en hacer esto continuamente por dos círculos.
2"Aconteció entonces que, cuando quise subir para el ministerio al cual fui llamado por mandato del Primer Misterio, llegué al medio de los tiranos de los arcontes de los doce eones, con mi vestidura de luz sobre mí, brillando sobremanera, y no había medida para la luz que me rodeaba. Aconteció entonces que, viendo aquellos tiranos la gran luz que me rodeaba, el gran Adamas el Tirano y todos los tiranos de los doce eones, comenzaron todos a una a pelear contra la luz de mi vestidura, deseando retenerla entre ellos para demorar en su señorío. Esto hicieron, no sabiendo contra quién peleaban.
3"Habiéndose rebelado entonces y peleado contra la luz, por mandato del Primer Misterio cambié las sendas y los cursos de sus eones y las sendas de su Destino y de su esfera. Hícelos mirar seis meses hacia los triángulos de la izquierda y hacia los cuadrados y hacia los que están en su aspecto y hacia sus octágonos, tal como antes habían estado. Mas su modo de volverse lo mudé a otro orden, e hícelos durante otros seis meses encararse hacia las obras de sus influencias en los cuadrados de la derecha y en sus triángulos y en sus aspectos y en sus octágonos. Y los hice confundirse en gran confusión y engañarse en gran engaño —a los arcontes de los eones y a todos los arcontes del Destino y a los de la esfera; y los puse en gran turbación, y de allí en adelante no pudieron ya volverse hacia el desecho de su materia para devorarlo, a fin de que sus regiones continuasen demorándose y ellos mismos permaneciesen largo tiempo como señores.
4"Mas cuando les hube quitado un tercio de su poder, mudé sus esferas, de modo que pasan un tiempo mirando a la izquierda y otro tiempo mirando a la derecha. He cambiado toda su senda y todo su curso, y he hecho apresurarse al camino de su carrera, para que sean prontamente purificados y levantados en breve. Y he acortado sus círculos, e hice su camino más veloz, y será en gran manera acelerado. Y fueron echados en confusión en su senda, y de allí en adelante no pudieron devorar más la materia del desecho de la purificación de su luz. Y además he acortado sus tiempos y sus períodos, a fin de que el número perfecto de almas que han de recibir los misterios y estar en el Tesoro de la Luz sea presto completado. Porque si no hubiese cambiado sus cursos y no hubiese acortado sus períodos, no habrían dejado venir alma alguna al mundo por causa de la materia de su desecho que devoraban, y habrían destruido muchas almas. Por esta causa os dije antes: 'He acortado los tiempos a causa de mis escogidos; de otro modo ninguna alma habría podido salvarse.' Y he acortado los tiempos y los períodos a causa del número perfecto de las almas que han de recibir los misterios, esto es, los 'escogidos'; y si no hubiese acortado sus períodos, ninguna alma carnal se habría salvado, sino que habrían perecido en el fuego que está en la carne de los arcontes. Esta es, pues, la palabra sobre la cual me preguntas con precisión."
5Y aconteció que, cuando Jesús hubo acabado de hablar estas palabras a sus discípulos, cayeron todos juntos, le adoraron y le dijeron: "Bienaventurados somos sobre todos los hombres, porque a nosotros has revelado estas grandes proezas."
Palabras de este capítulo
Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.
Texto en inglés: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead, 1921 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead (1921) · dominio público