Historia de José el Carpintero · Capítulo 20
Y viendo mi madre virgen que yo tocaba su cuerpo, tocó también ella sus pies. Y hallándolos ya muertos y faltos de calor, me dijo: Oh amado hijo mío, ciertamente sus pies comienzan ya a endurecerse, y están fríos como la nieve. Por lo cual llamó a los hijos e hijas de él, y les dijo: Venid cuantos sois y acercaos a vuestro padre; porque ciertamente se halla al punto de la muerte. Y Assia, su hija, respondió y dijo: ¡Ay de mí, oh hermanos míos! Ésta es con certeza la misma enfermedad de que murió mi amada madre. Y prorrumpió en lamentos y lágrimas; y todos los demás hijos de José lloraron con ella. Yo también, y mi madre María, lloramos juntamente con ellos.
Texto en inglés: Ante-Nicene Fathers, vol. 8 (Buffalo: Christian Literature Publishing Co., 1886), History of Joseph the Carpenter, Alexander Walker, 1886 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Ante-Nicene Fathers, vol. 8 (Buffalo: Christian Literature Publishing Co., 1886), History of Joseph the Carpenter, Alexander Walker (1886) · dominio público