Evangelio de Pedro · Capítulo 6
- 1Yo, por mi parte, estaba sumido en aflicción juntamente con mis compañeros, y, heridos en lo íntimo del alma, nos manteníamos ocultos, pues éramos tenidos por malhechores.
- 2Por todas estas cosas, ayunábamos y permanecíamos sentados, lamentándonos y llorando noche y día hasta el Sábado.
- 3Entretanto, congregados los escribas, los fariseos y los ancianos, al oír que el pueblo murmuraba y se hería el pecho diciendo: 'En su muerte sobrevinieron señales tan portentosas', temieron en gran manera.
- 4Y vinieron ante Pilato en tono de súplica, diciendo: 'Danos soldados para que guarden el sepulcro durante tres días, no sea que sus discípulos vengan, hurten su cuerpo y el pueblo crea que resucitó de entre los muertos.'