Evangelio de Nicodemo · Capítulo 17
Y José se levantó y dijo a Anás y a Caifás: Con verdad y con razón os maravilláis, porque habéis oído que Jesús fue visto vivo después de la muerte, y que ha subido al cielo. Sin embargo, es más maravilloso que Él no resucitó solo de entre los muertos, sino que hizo levantar vivos a muchos otros muertos de sus sepulcros, y fueron vistos por muchos en Jerusalén. Y ahora oídme; porque todos conocemos al bendito Simeón, el sumo sacerdote que recibió al niño Jesús en sus manos en el templo. Y este Simeón tuvo dos hijos, hermanos de sangre, y todos estuvimos en su fallecimiento y en su sepultura. Id, por tanto, y mirad sus sepulcros: porque están abiertos, porque han resucitado, y he aquí que están en la ciudad de Arimatea, habitando juntos en oración. Y en verdad los hombres los oyen clamar, pero no hablan con hombre alguno, y están callados como muertos. Pero venid, vayamos a ellos y, con toda honra y suavidad, traigámoslos a nosotros, y si los conjuramos, quizá nos dirán acerca del misterio de su resurrección.
2Cuando oyeron estas cosas, todos se alegraron. Y Anás y Caifás, Nicodemo y José y Gamaliel fueron, y no los hallaron en su sepulcro, sino que fueron a la ciudad de Arimatea, y los hallaron allí, arrodillados y entregados a la oración. Y los besaron, y con toda reverencia y en el temor de Dios los trajeron a Jerusalén, a la sinagoga. Y cerraron las puertas y tomaron la ley del Señor y la pusieron en sus manos, y los conjuraron por el Dios Adonai y por el Dios de Israel, que habló a nuestros padres por los profetas, diciendo: ¿Creéis que es Jesús quien os resucitó de entre los muertos? Decidnos cómo habéis resucitado de entre los muertos.
3Y cuando Carino y Leucio oyeron esta conjuración, temblaron en su cuerpo y gimieron, turbados en el corazón. Y mirando juntos al cielo hicieron con sus dedos el sello de la cruz sobre sus lenguas, e inmediatamente hablaron ambos, diciendo: Danos a cada uno un rollo de papel, y escribiremos lo que hemos visto y oído. Y se los dieron a ellos, y cada uno de ellos se sentó y escribió, diciendo:
Palabras de este capítulo
Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.
Texto en inglés: The Apocryphal New Testament, Gospel of Nicodemus (Oxford: Clarendon Press, 1924), M. R. James, 1924 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: The Apocryphal New Testament, Gospel of Nicodemus (Oxford: Clarendon Press, 1924), M. R. James (1924) · dominio público