Códice Sinaítico · Capítulo 3
- 1Y otra vez entró en la sinagoga, y estaba allí un hombre que tenía una mano seca.
- 2Y le acechaban a ver si le sanaría en el día de reposo, para acusarle.
- 3Y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte en medio.
- 4Y les preguntó: ¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o quitarla? Mas ellos callaban.
- 5Y, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y le fue restituida su mano, sana como la otra.
- 6Y, saliendo los fariseos, tomaron consejo luego con los herodianos contra él, para ver cómo lo matarían.
- 7Mas se retiró Jesús con sus discípulos al mar; y le siguió gran multitud de Galilea y de Judea,
- 8Y de Jerusalén, y de Idumea, y de más allá del Jordán, y de cerca de Tiro y de Sidón; una gran multitud que, oyendo cuán grandes cosas hacía, vino a él.